No-show, ocupación de agenda y conversión: los KPIs de una clínica
En una clínica el coste fijo manda: la rentabilidad depende de llenar la agenda, evitar huecos y convertir presupuestos. Estos son los números que lo miden.
Una clínica vive de su capacidad: profesionales y gabinetes que cuestan lo mismo estén llenos o vacíos. Por eso los KPIs que importan giran en torno a ocupar la agenda y convertir, no solo a facturar.
Tasa de no-show
Cada hueco que deja un paciente que no avisa es ingreso perdido que no recuperas. Mídelo por profesional, día y franja: a menudo se concentra (primeras horas, lunes) y se ataca con recordatorios y políticas de confirmación.
Ocupación de agenda / gabinete
El KPI de capacidad. Una ocupación baja con lista de espera alta señala un problema de agenda, no de demanda. Te dice si necesitas más sillón o mejor gestión del que tienes.
Conversión de presupuestos
En tratamientos de cierto importe (dental, estética) aquí se juega gran parte del ingreso. Segméntala por profesional y por tipo de tratamiento: una conversión baja puede ser de precio, de comunicación o de seguimiento.
Ingreso por hora-sillón
El KPI que une todo: cuánto ingresas por cada hora de gabinete disponible. Combina ocupación, mix de tratamientos y precio en un solo número comparable entre profesionales y sedes.
Sin perseguir datos a mano
Estos indicadores están en tu software de gestión clínica pero cuesta sacarlos cruzados. El cuadro de mando para clínicas de ROWAN los calcula solos: no-show, ocupación, conversión y rentabilidad por tratamiento. Mira los planes.